Potamogeton nodosus: UN TESORO EN LAS AGUAS DEL CANAL
| Tallos flotantes en el Canal a la altura de Valdefierro © Canal Imperial Natural |
Al igual que en la tierra el mundo vegetal es la base de muchas otras formas de vida, las plantas lo son igualmente en el medio acuático.
Al caminar por el Canal reparamos en plantas, arbustos y árboles anclados en la tierra que pisamos y se nos olvida esa otra vida que acontece en el agua que discurre dentro del Canal. Una de esas vidas es la planta de la que hablamos hoy: Potamogeton nodosus, también conocida como espiga de agua.
La etimología de su nombre merece una mención especial. Deriva del griego “potamos” que significa rio y “geiton” que significa vecino. Su traducción literal sería “vecino del rio”.
Algo especialmente relevante de esta planta es que sirve de alimento y refugio a muchas especies de vida silvestre acuática: aves, peces, anfibios (tritones), caracoles, diversos insectos, pequeños mamíferos y castores. Su proliferación en superficie durante el verano proporciona sombra y propicia que la temperatura del agua bajo sus hojas sea menor.
El hecho de que sea comestible para la especie humana la convierte potencialmente en un nuevo alimento a englobar dentro del grupo de las algas. Es fuente de carbohidratos y potasio. Posee también propiedades antimicrobianas.
| Detalle de las hojas en el Canal a la altura de Valdefierro © Canal Imperial Natural |
De su descripción botánica lo más significativo es el largo peciolo de sus hojas, muchas veces más largo que el eje mayor del limbo foliar. Las hojas son elípticas-ovaladas. Son perennes pero muchas veces cambian hacia colores rojizos en otoño. Sus flores son inconspicuas, de coloración verdosa y con un periodo de floración largo, de abril a agosto. Sus pequeños frutos son alimento para aves. Es radicante, es decir, con raíces ancladas al suelo de los cursos de agua donde habita.
Al igual que las plantas terrestres, puede reproducirse de forma vegetativa o por semillas. De la primera forma son características los turiones, brotes de reserva que se crean para resistir condiciones adversas o el frio invernal. Respecto a las semillas pueden ser transportadas por los pájaros y de esta forma pueden aparecer nuevas plantas a distancia de la planta inicial.
Según el Atlas de la flora de Aragón en nuestra región sólo se halla de forma dispersa en el sector del valle del Ebro y aunque no está protegida, está considerara rara.
Deberíamos aprender a apreciar el gran valor ecosistémico de estas plantas, a menudo consideradas “malas hierbas” de los cursos de agua dulce. Hagamos por valorar este tesoro vegetal que habita en las aguas del Canal Imperial a su paso por Zaragoza.
M. C. Sáenz de Sta. María
Otras plantas del Canal:
Comentarios
Publicar un comentario